Hablando con

Una historia de superación personal ante la adversidad que representa el cáncer: Marcelino Menéndez Ablanedo

Sí, se puede

Después de mi despido con 52 años, empezó una nueva etapa en mi vida. Al cabo de 5 años, se terminó el dinero y sin poder incorporarme al mundo laboral, pierdo todo, incluida la casa.

Esos días vivía en una permanente y constante angustia, envuelto en el miedo, la impotencia de perder todo por lo que había luchado, inútil, lleno de vergüenza, en definitiva, me sentía un total fracasado que no encontraba la puerta de salida. Día y noche se sucedieron, mientras, encontraba momentos de soledad en el que pedía dejar éste mundo, lo solicitaba con rabia, entre lágrimas y angustia, hasta que un buen día ingreso con un cólico nefrítico y descubren que un riñón es un melanoma de 12 cm. y un kilo de peso. Tanto pedir el morirme y el 23 de Febrero de 2016 me intervienen e intentan extraerlo con laparoscopia. No pasa por ese espacio y revienta dentro de la cavidad abdominal. Lavan, cierran y a casa. En el verano empiezo a sentirme mal, estaba gordo y asisto al urólogo que me envía al digestivo que me cita en Octubre y me manda una serie de pruebas para verme en Febrero. A primeros de Noviembre me hacen un Tac y los resultados se los envío a un digestivo amigo mío que me cita e ingresa inmediatamente, y después de pruebas y más pruebas un 16 de noviembre de 2016, me diagnosticaron un carcinoma peritoneal de origen renal con metástasis y avanzado en Fase IV. Ese día se me vino todo encima. Recordé todas las noches que pedía abandonar este mundo y cuando traslado el diagnóstico a la familia, a mi mujer e hijos, principalmente, lo que vi en sus ojos, lo que sentí en mi interior, fue como una luz que me traspaso de la cabeza a los pies, así que cuando me recibe por primera vez el oncólogo y me dice que llegamos demasiado tarde y que mi cáncer es tan específico que no tiene quimio, ni radio, ni cirugía y que la supervivencia no supera los 6 meses. En ese momento todo cambió. Yo sabía que lo había originado: cada noche de angustia y desesperacion pidiendo la muerte y ahora me doy cuenta que lo material que me había llevado a esa situación, no significaba nada. Lo que tenía delante, a mi gente, familia, amigos, no podía, no debía irme y  decidí afrontarlo. Utilizando la misma fuerza, con otra actitud, pidiendo seguir viviendo y por eso hoy me siento un privilegiado y no un enfermo.

Tengo todo el amor de mi familia y el de muchos buenos amigos y amigas. Soy un ser comprometido con la vida y creo en la capacidad mental del ser humano que es capaz de conseguir todo lo que se proponga.

Tengo cáncer y, lo sé y era incurable, no más de seis meses de vida y de momento voy a cumplir mi segundo cumpleaños. De esto no me voy a morir.

Sí, se puede!!!!!!

Marcelino Menéndez

3 Responses

  1. Gracias, Marcelino, por contar tu experiencia de vida y enfermedad, nos da esperanzas y nos anima a todos los demás. Supongo que sabes lo importante que es tu testimonio y por eso has querido compartirlo. De nuevo gracias y mucha fuerza para seguir adelante.

  2. Sabes todo lo que eres y lo significas de positivo desde el primer día en que te conocí, y si alguien puede ese , sin duda eres tú. Vamos tu no estás nunca sólo.

  3. Ole tus coj….. me se erizo el alma a la vez que leía bueno no puedo segur escribiendo te llamo y ya esta Ale a por todas maquina

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